Todos hemos sido testigos de una mujer segura de sí,  solo con verla pasar.  Hablo de esa mujer que al entrar a cualquier lugar, se adueña de todas las miradas sin distinción de sexo o edad. Esta energía con la que llena el espacio, nada tiene que ver con ser joven,  delgada o traer un gran escote, sino con su actitud.  No hablo tampoco de una actitud sobreactuada tipo María Félix, sino de un algo que simplemente todo aquel que entra en contacto con  esa mujer, puede percibir.

Como mujeres, crecemos en competencia por ser la más linda de pequeñas y la más guapa, exitosa y cabrona conforme vamos siendo mayores. Toda esta presión hace que empecemos a sentirnos muy mal con nosotras mismas, comparándonos todo el tiempo con las demás y refugiandonos en la inseguridad. Basamos nuestra seguridad en lo que creemos que los demás buscan en nosotros, creemos que necesitamos ser flacas, eternamente jóvenes y vestir a la moda para ser codiciadas y para sentirnos poderosas.

Haciendo un poco de reflexión al respecto, les comparto 5 cosas que las mujeres seguras de si hacen diferente de  las demás. Esto tiene que ser a partir de ahora mi prioridad. Vivir ese poder femenino, es un derecho divino.

  1.  Vivir en propósito.  

Vivir en propósito automáticamente te hace ser tú. Ni más ni menos. Cuando aplaudes tus miedos, neurosis y mañas, eventualmente se convertirán en cualidades.  Vivir en propósito es hacer lo que te gusta, usar tus talentos y vivir en sintonía con tu verdadero yo. Nada te llenará más de energía que estar inspirada o llena de espíritu, esa luz llegará a todos.

  1. Inventarse y practicar rituales propios para calmarse, llenarse de energía, sentirse amadas, etc

Conocerse lo suficiente para saber qué te gusta y dártelo a ti misma, es la receta para fomentar el amor propio y prepararte para un día rudo o para simplemente sentirte bien solo porque así lo decides. Relajarte en la tina, comer un helado, salir con amigos, pasear por un parque, ver una película, cantar en el coche con las ventanas cerradas hasta quedarte sin voz,- son unas ideas-. (También funciona el vino…)

  1. Pasar tiempo a solas y disfrutar de ti misma

Soltar la creencia de que estar solo es triste y verlo como un momento de oportunidad para crecer,  reflexionar,  descansar o escucharse.  Si sabes estar contigo, no tendrás miedo a quedarte sola; el abandono, los celos y la inseguridad, simplemente no se manifestarán  en tu vida.

  1. No tomarte nada, pero absolutamente nada personal

¿Conoces a alguien seguro de sí que se tome todo personal? Todos aquellos con verdadera confianza en sí mismos, saben que cualquier síntoma de ego herido, es más un reflejo del que le habla que de él. Cuando eres capaz de escuchar una crítica sin tomártelo personal, tus reacciones cambian. Eres capaz de sentir amor y compasión por todo, sin importar, cómo te hayan tratado. Entenderás que la vida  no es un drama y la confianza emergerá naturalmente.

  1. Hacerse preguntas inteligentes

Constantemente hacemos evaluaciones acerca de quiénes somos y de por qué nos pasan las cosas que nos pasan. Si en vez de preguntarnos ¿por qué me pasa esto a mí de nuevo?, nos preguntáramos ¿para qué me pasa esto?, ¿qué me quiere enseñar, qué no estoy viendo o qué tengo que aprender de esta situación? Si sabemos hacernos las preguntas, las respuestas serán alentadoras, inspiradoras y nos llenarán de poder personal. Sabremos que está en nuestras manos cambiar la situación, si cambiamos el enfoque de la misma.

 

Andando se hace el camino.

 

 


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